2009 / 2010
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Claudio Pérez
Gervasio Sánchez
Maya Goded Colichio
Comentario del jurado
Memoria del juzgamiento
  México en el punto de quiebre  
À Flor da Pele
Cargo: Los barcos fantasma de la Unión Soviética
El municipio 232. Prisiones de El Salvador
Violencia sexual en la República Democrática del Congo
 
  Premio Nuevo Periodismo CEMEX+FNPI
Memoria de juzgamiento
Categoría Fotografía


Antes de entrar en los aspectos de fondo sobre los trabajos concursantes, los jurados quisieron destacar su optimismo sobre el vigor y el futuro del fotoperiodismo en el continente pues muchos de los participantes fueron jóvenes reporteros gráficos entre los 20 y 30 años.

De igual manera exaltaron la labor de muchos foto periodistas que día a día realizan su trabajo contra el tiempo y que aun así logran miradas interesantes sobre temas a los que se enfrentan de manera rutinaria.

Los temas y su abordaje
Si bien la violencia es un tema que no puede escapar de lente de los fotoreporteros y hace parte de la realidad habitual de los participantes, el jurado cree que es posible y necesario lograr nuevas formas de abordar estos temas, buscar otros enfoques y alejarse de lo literal y lo reiterativo.

También se llamó la atención sobre la necesidad de abrir el panorama de temas, realizar y postular más trabajos de fuentes como deportes, ecología o imágenes que retraten momentos de la vida cotidiana. En cuanto esto, recordaron que muchas de las mejores historias están frente a nuestros ojos, que no es necesario ir a buscarlas muy lejos, sino simplemente afinar la mirada para encontrar momentos que valga la pena fotografiar.

La narración y los enfoques
Una buena historia periodística narrada a través de fotografías requiere mucho trabajo y dedicación para lograr coherencia, un ritmo sugestivo y una cronología que nos permita sentir que estamos ante un producto completo y bien organizado.

En cuanto a la forma de presentar las fotos, los jurados advirtieron acerca de la necesidad de ser cuidadosos en el uso de retoques digitales ya que en la mayoría de los casos no le aportan nada a los trabajos pero en cambio sí les transmite una afectación innecesaria. De igual manera comentaron acerca del carácter selectivo que exige tomar fotos con cámaras digitales, donde muchas veces el reportero dispara una gran cantidad de fotos pero luego se relaja en el proceso de selección.

Igualmente, se hicieron observaciones respecto al enfoque y la intencionalidad de las fotografías. No basta con que un trabajo tenga imágenes potentes si estas se reducen a los evidente y superficial. Es necesario lograr historias más elaboradas que brinden contexto y ahonden en los hechos. Un tema interesante no es suficiente, un buen trabajo exige un desarrollo muy bien logrado.

En ambos casos, la narración y los enfoques, los jurados llamaron la atención sobre el papel de los editores para lograr mejoras en estos aspectos. Muchas veces, temas relevantes y llamativos pierden fuerza por una mala selección de imágenes o por no lograr la profundidad necesaria. En este aspecto es clave que los reporteros puedan tener el tiempo necesario para tomar sus fotos y hacerle seguimiento a sus historias. Para los jurados es evidente la relación que hay entre la calidad de un trabajo y el tiempo que a él se le dedica. En todo caso, siempre será recomendable un diálogo permanente entre el editor, el fotógrafo y el diseñador para que los fotorreportajes sean mejor apreciados y tengan mayor impacto.