2009 / 2010
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  À Flor da Pele  
AUTOR: Alexandre Severo
MEDIO: Jornal do Commercio
PAÍS: Brasil
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COMENTARIO DEL JURADO
MEMORIA DE JUZGAMIENTO
  ALEXANDRE SEVERO

Empecé a fotografiar en 2002 y en 2003 me vinculé al periódico Folha de Pernambuco y al Diario de Pernambuco. Desde 2004 hago parte del equipo de fotografía del Jornal do Commercio. Mi principal objetivo fotográfico son las personas, de ellas intento registrar sus historias y el contexto que les rodea. Para mi, una foto no es solamente una noticia o un hecho, sino pequeñas partes de una historia más grande.

  He recibido varios reconocimientos como el Premio Infancia sin violencia otorgado por Save the Children América Latina en 2005 y el año siguiente el Premio Cristina Tavares de Periodismo. En 2009 gané el Premio SECS – Marc Ferrez, la mención de honor del Premio Vladimir Herzog y ese mismo año gané el Premio Cristina Tavares en las categorías de ensayo y foto única. Una parte de mi obra se expone en el Museo de la Esclavitud, en Recife.

Muchas veces, cuando menos esperamos, una buena historia surge frente a nosotros. Una palabra, una situación o un detalle que podríamos pasar desapercibido, por alguna razón llama un poco más de nuestra atención, llevándonos a algo fantástico. Fue así como nació "À Flor da pele".

Mientras cubría una noticia común, casi ceremonial, una situación de la vida cotidiana apareció sin ninguna relación con lo que estaba haciendo. Tres niños jugando, un gato, nada que alguien - o yo mismo - no hubiera visto antes, pero con una particularidad: dos de los niños eran albinos.

Pero la escena corriente tenía una compleja trayectoria biológica que hizo que los hermanos de una familia negra nacieren blancos y se vieran obligados a vivir una infancia sin disfrutar de cosas simples, como jugar en la calle. Las imágenes cuentan un día normal en esta familia que, a su vez, muestra todos los inconvenientes y dificultades de su historia.

La situación fue más allá de los límites de las regiones, sensibilizó a muchas personas, personas que ayudaron de diversas maneras. El efecto que produjo en mí esta historia, en un momento de crisis como la que vive el periodismo, me hizo creer en el poder transformador que tenemos los periodistas con las puntas de las plumas y los lentes de nuestras cámaras.